View Colofon
Original text "Coisas que nunca mudam" written in PT by Luis Brito,
Other translations
Published in edition #2 2019-2023

Cosas que nunca cambian

Translated from PT to ES by Sara De Albornoz Domínguez
Written in PT by Luis Brito

Yo aún estaba vacío de miedo hacia ti, por eso levantaba la mano, pidiendo la descendencia de la tuya. Y tu mano ahí descendía, música de ascensor, como paños calientes, tenía venas como los recodos de las serpientes siempre sigilosas, te mordías las uñas hasta que encogían como conchas, y tu mano ahí descendía, descendencia para darse a la mía, y nos entrelazábamos por medio de esas lombrices que son los dedos. Pobre de ti. Antes de eso, me llevaste en brazos, susurrabas canciones de cuna en medio de la noche cuando tú también necesitabas roncar. Me limpiaste el culete varias veces, tocaste con los dedos de lombriz mis cacas, que dejaban lastre, y secaste de tus ropas mi pis. Y antes de eso tuviste que decirle a mi madre que era guapa para llevártela a la cama y antes de eso se lo dijiste a otras porque antes, mucho antes, ya te dolían las pelotas pues tenías que depositarme en algún lado, con otros renacuajos blancos iguales a mí e iguales a los que hay en mis testículos que hoy cuelgan hasta evocar el concepto de los tuyos. Tengo 35 años y ya no soy tan joven. Con mi edad, fuiste mi padre.

Y todavía no te tenía miedo. Si te pedía la mano, esta descendía con venas como serpientes, venas artísticas e irascibles tenía mi padre e irascible es aquel que tiene tendencia a la ira. Y merecía, vaya si merecía, solo por ser quien soy, que me dieras con la mano en vez de darme la mano, si luego la cagaba en la mierda de la escuela. Los padres pegan, los hijos no aprenden y hay cosas que nunca cambian.

Me dabas guantazos porque estabas cansado, te mordías las uñas porque estabas exhausto sobre todo de ti y lo entiendo plenamente pues también estoy cansado de mí. ¿Cambiar? Solo si es para reírse.

Estoy harto de ser el mierda en el que temías que me convirtiera, todavía cagándola en la mierda de la escuela de la vida que, por cierto, es una mierda de expresión. Es como esas frases hechas que ofenden porque son verdad. Y hay cosas que me irritan, como a ti te irritaban todas las cosas, y día sí, día no, se te cruzaba un cable y me caían bofetones como truenos. Cuando también yo me siento a punto de golpear la puerta de los armarios, a alguien o a mí mismo, llego a la conclusión de que vivir es heredar, todo tan irremediable como esto, defectos, problemas y traumas incluidos. Hay una acritud en el tiempo. Los yogures también se agrian y solo queda la soledad en el cielo de la boca cuando probamos la vejez. Nada cambia.

Me irritas. Y me irrita ver las noticias sobre los que evaden impuestos a lo grande. Me irrita que lleguen cartas a mi casa que muestran, tan claro como que dos y dos son cuatro, que les debo dinero. Tú nunca debías dinero, por eso te cansabas y dabas guantazos porque tenías miedo, te mordías las uñas porque te agotaban. Yo debo dinero a las autoridades, nunca saboreé nada en tus bofetones como truenos, lo único que tengo son problemas con lo que se me impone, antes, ahora y siempre. Cuando llegue mi muerte, será su imposición lo que me moleste. Mientras tanto, detesto el sistema social al que me trajiste; lo siento, pero es verdad. Esto es todo una estafa piramidal que empieza en la escuela de mierda y lo que me jode es no tener cómo escapar, estar en apuros, sin trabajo y debiéndole dinero al fisco por culpa del tiempo en que trabajé sin declarar que tenía un trabajo. No sé si puedes oírme, ay, esto no me gusta nada, nunca me escuchaste y nada cambia.

Si levanto la mano, tal vez me des la mano o tal vez me des con ella. Y te perdono, si ambos conseguimos perdonarme a mí, que debo dinero al Estado y posiblemente dejo manchas de caca en los calzoncillos que llevo hoy y que llevé ayer, porque hoy no me cambiaste.

Y están las mujeres. Antes las tuyas, después las mías. Ya fuiste niño como yo, enamorado de tu madre como yo de la mía, que también fue tuya. Te hiciste adolescente, llegaron los pelos y las espinillas, y las ganas de olerlas, a las mujeres, no las espinillas, que eran síntoma de demasiadas ganas, como yo, que desde la adolescencia hasta ahora me he guiado por ellas como los marineros por las estrellas. ¿Y qué son las espinillas sino estrellas que nacen en el palco de un Don Juan?

Mi pene también evoca el concepto del tuyo y se ha cansado, me ha cansado, nos ha cansado de tanto buscar y encontrar, tanto buscar y fallar, fallar de nuevo, varias veces con la misma, muchas al mismo tiempo. Hay cosas que nunca cambian y, si me siento tú, si te siento en mí muchas veces como si fuéramos una y la misma cosa, y esa cosa es el paso del tiempo, muchas de las muchas veces lo siento cuando les cuento mis historias y mis artes. El encanto, el dármelas de macho, el tener experiencia, siempre la misma historia porque todo lo que has vivido lo he vivido yo también y las mujeres se dan cuenta de ello.

Y está el fútbol, al que me llevaste, en los estadios y en las televisiones. Y está el amor por los perros, mayor que por las personas, porque a los perros les gustan más las personas de lo que estas se gustan entre ellas.

Y está el día en que saliste por esa puerta para no volver más, y está el día en que volví a tu vida, ya sin espinillas, pero con las ganas de contarte que cuento las mujeres que cuento. Hazte a la idea de que no fui yo y hazte a la idea de que no fuiste tú.

Y, entretanto, caíste enfermo. Después moriste, pero te dio tiempo a recordarme que tenía que pagar los impuestos porque eran estos los que pagaban el hospital donde fuiste un tipo honorable y en decadencia atroz, entubado y lleno de heridas, pero aun así intentando hacer sonrojar a las enfermeras que se sonrojaban, no por profesionalidad, sino por saber que hasta los moribundos pueden tener cierto encanto, si saben como hacerlo.

Y está el día en que decidí cambiar. No quiero morir tan enfermo como tú, no confío en el sistema y por eso soy mi propio hospital todos los días. Y no lo ves, o tal vez sí lo veas, pero es también por ti que hago deporte y respiro hondo, practico la meditación, evito los azúcares y tomo duchas frías. La enfermedad que fue tu muerte me trajo la salud y es esta la historia del mundo moderno. Padres enfermos que tienen hijos enfermos, pero que quieren llevar una vida saludable. Tal vez lo entenderías hoy si te dijera, con más certeza que nunca, que me cansé de no tener salida. Cambié de hábitos, como en tu honor. Sigo enfermo, enfermo de estar vivo, porque hay cosas que nunca cambian. ¿Que si soy feliz? A veces. ¿Que si lloré tu muerte? No. Todavía no.

More by Sara De Albornoz Domínguez

Sín titulo

Mis dedos, toscos por el trabajo y la vejez, me arañan las mejillas cada vez que me seco estas lágrimas que no me abandonan. Estoy convencida de que el mar no tiene fin y no sé de dónde me nace tanto sufrimiento, si ya estoy muerta por dentro. ¿No habrá paz después de que todo termine? Nunca he visto el mar, pero sé cómo se hacen los caminos. Al agua nadie la atrapa, va siempre por donde quiere, pero yo sé encauzarla y sacar partido de esa tenacidad suya, antes de que se me vuelva a escapar y huya hacia los confines para llenar los vacíos de mi desconocimiento. Todavía no he llegado a vislumb...
Translated from PT to ES by Sara De Albornoz Domínguez
Written in PT by Daniela Costa

Esmeralda

Esmeralda Velas en vez de lámparas. Baldes en vez de bidés. Abortos accidentales, legales y en abundancia. Era la Edad Media, y otro parto casero tenía lugar. Feliz, nació radiante y se trataba de la primera niña con los ojos azules. La primera vez que nacían en la Tierra, por debajo del cielo celeste, oculares tonos de lo que está por encima, y no por debajo. El primer milagro de la estética, los ojos marrones o negros del reino nunca habían visto nada igual. La mujer salió a la calle. Llevaba hortalizas ecológicas en una mano y a la recién nacida en la otra. Quería llegar a la iglesia par...
Translated from PT to ES by Sara De Albornoz Domínguez
Written in PT by Luis Brito

Fragment of a diary

Prólogo Durante años, me bombardearon con historias sobre Angola. Historias que van de un extremo a otro, de quien se enamora al primer vistazo y se siente como en casa en este país o de quien lo odia y no es capaz de adaptarse. Historias delirantes que parecen ficción, porque hay algo dentro de ti que te dice que no pueden ser reales. Siempre pensé que exageraban bastante y, tal y como dice el refrán indicado para esta ocasión, cada cual cuenta la feria según le va en ella y, en este caso, con bastante imaginación. Durante años, no estaba segura de si conocer o no este país tan místico. H...
Translated from PT to ES by Sara De Albornoz Domínguez
Written in PT by Patrícia Patriarca

Pastel de tapioca

El rugir del motor de la furgoneta de la asociación anunciaba que ya era la hora de comer, en aquel día en que el sol ni se veía de tanto que quemaba. El viejo estaba debajo de la higuera; llevaba una camisa muy sucia, toda desabrochada, con una sonrisa irónica en la boca cerrada para sujetar el cigarro. Se quedó mirando cómo la brasileña —dos grandes manchas húmedas bajo los brazos y la espalda del uniforme igualmente empapada— salía del vehículo, cogía las fiambreras y se dirigía al anexo que funcionaba como cocina, donde él solía estar. —¡Tío João! ¡Tío João! La risa le hacía contraer to...
Translated from PT to ES by Sara De Albornoz Domínguez
Written in PT by Daniela Costa

Sin título

Tumbada de espaldas, en el suave confort de las sábanas, con la mirada fija en un punto invisible del techo de la habitación, Carlota se esforzaba por regular la respiración que se mantenía alterada desde que el sueño ansioso que estaba teniendo la despertó. Ya ni se acordaba de lo que estaba soñando realmente, solo recordaba la sensación desesperada de ese despertar abrupto en mitad de la noche. Y desde ese momento intentaba de todas las maneras posibles, pero sin éxito, bajar el ritmo cardiaco. Desistió, echó hacia atrás el cobertor y se levantó de la cama, no sin antes escuchar una queja en...
Translated from PT to ES by Sara De Albornoz Domínguez
Written in PT by Patrícia Patriarca
More in ES

Sinopsis

El relato que he empezado a escribir podría convertirse en parte de una antología de relatos breves, centrados en personajes interrelacionados, o en el fragmento de una novela juvenil. Nos encontramos en un futuro próximo, en un chat de padres aprensivos en el que estalla el alarmismo y una ristra de escándalos. Esta restringida comunidad, aparentemente atenta y justa, en realidad está podrida de envidias e individualismos. Entre batallas, mentiras, fachadas y afirmaciones de pequeños poderes mezquinos, se desata una fuerte y total incomprensión de la vida emotiva de los hijos por parte de lo...
Translated from IT to ES by Inés Sánchez Mesonero
Written in IT by Arianna Giorgia Bonazzi

I panda di Ueno

Desde que habían nacido los niños, o quizá desde que me había registrado en las redes sociales, o incluso desde cuando el trabajo me obligaba a comunicarme de manera clara y alusiva, a hacer, en resumen, referencia a cosas conocidas en vez de inventarlas, dividía mi tiempo en tiempo real, o sea, el que podía contarme en mi «idioma verdadero», y el tiempo falso, es decir, aquel en que tenía que hablar por categorías, dentro de unos registros o por emulación de comportamientos. Leía en las novelas sobre hombres tenaces y con fuerza de voluntad que se levantaban a las cuatro de la mañana, se dab...
Translated from IT to ES by Inés Sánchez Mesonero
Written in IT by Arianna Giorgia Bonazzi

Comparto el cielo con los pájaros

      A veces llega a ser insoportable. Hacen tal cantidad de ruidos al comer que me despiertan. Además, discuten para ver quién consigue el trozo más sabroso, y no me dejan dormir. Se oye todo, a pesar de que tengo doble vidrio en las ventanas y cierran bien. Uno quisiera pipas de calabaza; aquel quiere de linaza, porque crujen de manera muy agradable; los más jóvenes se tragan las migas más pequeñas de pan, mientras que las hembras no quieren de ninguna manera pastel de sebo. Quién iba a pensar que los zorzales, los petirrojos, los herrerillos y los verderones, con sus aparatos digestivos, n...
Translated from SL to ES by Xavier Farré
Written in SL by Agata Tomažič

Pez plano

Floto con la cara en el agua y me mantengo tranquila. Sin prestarle atención a nada, sin poner energía en nada. Solo mantenerse flotando. Respirar lenta, muy lentamente. Burbujitas que me cosquillean en las mejillas al subir y estallar. En el último momento, mi cuerpo se sacudirá, el vientre se me contraerá para obligar a mi boca a abrirse y en ese momento sacaré la cabeza del agua con decisión y calma y tomaré una profunda bocanada de aire. —¡72 segundos! —gritará nadie. Es esta una destreza que no te lleva a ninguna parte en la vida. A lo sumo, más cerca de ti misma. Estoy sentada en ...
Translated from NL to ES by Daniela Martín Hidalgo
Written in NL by Nikki Dekker

Algunos minutos a la deriva

El día comienza antes de lo esperado. Había puesto la alarma a las 05:56 por muchas razones. Quería tener tiempo para meditar a primera hora y, al mismo tiempo, esperar treinta minutos para que la pastilla que mejora la función de la tiroides hiciera efecto antes de tomarme el café, y seguir luego con una serie de ejercicios que combinan la quema de grasas con la tonificación muscular, donde solo se emplea el peso corporal, sin olvidarme, entre tanto, de encender el calentador, porque el agua tarda cuatro horas en calentarse, así que tengo tiempo suficiente para terminar la secuencia de yoga ...
Translated from RO to ES by Luciana Moisa
Written in RO by Cristina Vremes

Preparar un cuerpo

Hay mundos enteros bajo nuestra piel. Al menos, si crees en las ilustraciones. A veces no estoy segura. Me cojo la clavícula. Sobresale si levanto los hombros. Lo hago a menudo. La clavícula es un hueso robusto pero delgado. Podría romperlo. Quizá no con mis propias manos, pero si la golpeo con algo pesado, esa escultura de piedra maciza por ejemplo, entonces seguro. No se necesita mucho para hacerse pedazos. No hay más que atragantarse una vez y ya ha pasado. ¿Dónde quedan colgados en la garganta los nudos que no se deshacen? Más allá de las anginas que se me balancean en la parte de atrás de...
Translated from NL to ES by Daniela Martín Hidalgo
Written in NL by Nikki Dekker